domingo, 14 de enero de 2007

ABSTINENCIA

Es la virtud que consiste en privarse total o parcialmente de satisfacer los apetitos.


No le gustaban las celebraciones pues en ellas la gente disfrutaba de los generosos placeres de la uva fermentada (como así gustaba llamar al vino), y es que desde muy joven consagro su vida a la santidad aprendiendo a hacer pasar a su cuerpo por las más extremadas penitencias sin que en su rostro apenas se dibujase una pequeña comisura en el labio superior que delatase su estado interior penitente.
Pese a lo mucho que le costaba mezclarse entre tanto desenfreno y falta de autocontrol no permitía que ello le alejara de sus congéneres y asistía a todas las bodas a las que era invitado. “Sed luz” se repetía delante del muro de Jericó antes de ponerse en camino.
Invitado pues como estaba a una boda en Canaan decidió ir.
Sentado a la mesa de los comensales dejaba en el plato más de lo que comía y saciaba su sed, esta muy abundante aquel día pues la comida era bastante salada para un hombre acostumbrado a prescindir de dicho condimento, con abundante agua. Acabada la segunda jarra pidió a un mozo que le trajeran otra.-No es posible. Respondió el camarero. –Aquel hombre ha convertido el agua de las tinajas en el mejor vino que yo haya servido jamás. Sin duda Dios esta con él.

Nuestro Santo varón judío con gesto de desprecio se levanto de la mesa, lo último que se le oyó decir fue:-Ojala lo Crucifiquen.

1 comentario:

waldirstation dijo...

La verdad es que nunca llueve a contento de todos.me encanta esta publicacion.