viernes, 27 de abril de 2007
La ley
26 Siendo Abiatar sumo sacerdote, David entró en la casa de Dios y comió los panes consagrados, que solamente a los sacerdotes les estaba permitido comer. Además les dio a los que iban con él.
27 Jesús añadió:
El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado. 28 Así que el Hijo del hombre tiene autoridad también sobre el sábado.
Marcos 2:25-28
A nosotros nos pertenece considerar y legislar las normas que Dios nos da para nuestro beneficio. Como así es el día de reposo.
Ya que la desunión entre Dios y el hombre vino por la desobediencia. Nuestra relación con Él y entre nosotros (la caridad en acción) esta condicionada por ella para siempre. A partir de la expulsión del Edén y posterior muerte de Abel, la humanidad quedó divinamente dividida entre los justos (obedientes) y los injustos (rebeldes). Esto no significa que debamos resignarnos o que esta dualidad sea el estado ideal del ser humano, aunque quizás sea una inevitable condición humana. El hombre expuesto a sus propios deseos permite que la injusticia se adueño del corazón humano. A medida que crecía la injusticia, la justicia debió administrarse con más determinación, ya no solo servía “obedecer a Dios”, sino que había que obedecer la ley del hombre. La justicia del hombre se basa en leyes que finalmente hacen imposible para el hombre llevar una vida correcta o justa o dentro de la legalidad. Para que esto sucediera debió suceder una catarsis entre lo divino y lo humano. Las leyes de Dios pasaron ha ser imposibles de abordar por el común de los mortales. La premisa religiosa se basaba y se sigue basando en el imaginario popular por lo menos, en el principio de pecado original. Se nos dice que el hombre nace con tendencia a la injusticia y en pecado. Pero no se nos dice que este mismo hombre también nace con la tendencia hacia lo bueno, lo sublime, con las capacidades de amar y ser amado, de cumplir justicia y de impartir justicia. Según la tradición Dios reveló sus leyes a los hombres y delegó su autoridad en hombres que gobernaran en su nombre. Así que lo que estos hombres legislan es la última y final voluntad de Dios para el hombre. La moderna y democrática sociedad occidental actual funciona en cierta manera fundamentada bajo los mismos patrones de autoridad designada, solo que sustituimos a “ese” Dios por el Estado, y los sacerdotes por legisladores y administración en general. Al igual que a nivel espiritual los legisladores acabaron por imposibilitar ser justo al hombre a través de cumplir la Ley. En la actualidad con la ley en mano no hay nadie que este libre de sanción administrativa.
Una de estas leyes instauradas por Dios y posteriormente legisladas y puestas por leyes por los hombres era la del descanso semanal. El Sabat o día de reposo. Un día dedicado a conmemorar que Dios creo el mundo en seis Dios y el séptimo descansó. –Si Yo descanse hacedlo también vosotros.
Algo que llevado a la práctica era beneficioso para el hombre se convirtió en un motivo de pecado. Cuando los legisladores acabaron de interpretar teológicamente lo que Dios había dicho o querido decir nada se podía hacer en ese día. Ni tan siquiera caminar o ayudar o cocinar y mil cosas mas. Pero como siempre existían bulas. Con la aparición de las sinagogas el cónclave de Rabinos decidió que se podía caminar si era para ir a la sinagoga. Ahora bien si por el camino te encontrabas un accidentado no podías socorrerle sin quebrantar el día de reposo.
Cristo lo pudo decir mas alto pero no mas claro, Cristo devuelve las cosas a su estado natural: El día de reposo y todas las leyes son instituidas para beneficio del hombre y no al revés. Las leyes, los gobiernos, las administraciones, la policía. Todo esta constituido para provecho del hombre y no al revés. Para que el hombre sea libre debe ser el centro del sistema. Toda sociedad que no tenga esta premisa como su fundamento legal tiende a medio plazo a fomentar la imposición de las leyes por medio de la violencia que supone coartar la libertad del individuo. Una de las voluntades finales de Dios es que la Tierra forme parte del Reino de los Cielos y esto no podrá suceder hasta que comprendamos cosas tan sencillas como estas.
domingo, 25 de marzo de 2007
DIDACHE
Fue escrita por la segunda generación de Obispos y posiblemente tenía buena reputación como palabra inspirada entre los creyentes hasta que en el pacto de Nicea la descartó como doctrina pues no satisfacia a la futura Religión Católica que es de lo que se trató allí. Así que a partir de ese momento tener una cópia de ese documento y de cualquier otro no autorizado por ellos dentro del Imperio Romano seria considerado por Roma como alta traición contra Dios y contra Roma. El infractor era condenado por hereje a la muerte. Así es como el resultado de Nicea, el credo de Nicea, se extendió por todo el Imperio Romano hasta nuestros días.
LA DOCTRINA DE LOS DOCE APÓSTOLES
(Didaché)
Enseñanza del Señor transmitida a las naciones por los Doce Apóstoles
PRIMERA PARTE
El Catecismo o los «Dos caminos»
I. Existen dos caminos, entre los cuales, hay gran diferencia; el que conduce a la vida y el que lleva a la muerte. He aquí el camino de la vida: en primer lugar, Amarás a Dios que te ha creado; y en segundo lugar, amarás a tu prójimo como a ti mismo; es decir, que no harás a otro, lo que no quisieras que se hiciera contigo. He aquí la doctrina contenida en estas palabras: Bendecid a los que os maldicen, rogad por vuestros enemigos, ayunad para los que os persiguen. Si amáis a los que os aman, ¿qué gratitud mereceréis? Lo mismo hacen los paganos. Al contrario, amad a los que os odian, y no tendréis ya enemigos. Absteneos de los deseos carnales y mundanos. Si alguien te abofeteare en la mejilla derecha, vuélvele también la otra, y entonces serás perfecto. Si alguien te pidiere que le acompañes una milla, ve con él dos. Si alguien quisiere tomar tu capa, déjale también la túnica. Si alguno se apropia de algo que te pertenezca, no se lo vuelvas a pedir, porque no puedes hacerlo. Debes dar a cualquiera que te pida, y no reclamar nada, puesto que el Padre quiere que los bienes recibidos de su propia gracia, sean distribuidos entre todos. Dichoso aquel que da conforme al mandamiento; el tal, será sin falta. Desdichado del que reciba. Si alguno recibe algo estando en la necesidad, no se hace acreedor a reproche ninguno; pero aquel que acepta alguna cosa sin necesitarlo, dará cuenta de lo que ha recibido y del uso que ha hecho de la limosna. Encarcelado, sufrirá interrogatorio por sus actos, y no será liberado hasta que haya pasado el último maravedi. Es con este motivo, que ha sido dicho: «¡Antes de dar limosna, déjala sudar en las manos, hasta que sepas a quien la das!»
II. He aquí el segundo precepto de la Doctrina: No matarás; no cometerás adulterio; no prostituirás a los niños, ni los inducirás al vicio; no robarás; no te entregarás a la magia, ni a la brujería; no harás abortar a la criatura engendrada en la orgía, y después de nacida no la harás morir. No desearás los bienes de tu prójimo, ni perjurarás, ni dirás falso testimonio; no serás maldiciente, ni rencoroso; no usarás de doblez ni en tus palabras, ni en tus pensamientos, puesto que la falsía es un lazo de muerte. Que tus palabras, no sean ni vanas, ni mentirosas. No seas raptor, ni hipócrita, ni malicioso, ni dado al orgullo, ni a la concupiscencia. No prestes atención a lo que se diga de tu prójimo. No aborrezcas a nadie; reprende a unos, ora por los otros, y a los demás, guiales con más solicitud que a tu propia alma.
III. Hijo mío: aléjate del mal y de toda apariencia de mal. No te dejes arrastrar por la ira, porque la ira conduce al asesinato. Ni tengas celos, ni seas pendenciero, ni irascible; porque todas estas pasiones engendran los homicidios. Hijo mío, no te dejes inducir por la concupicencia, porque lleva a la fornicación. Evita las palabras deshonestas y las miradas provocativas, puesto que de ambos proceden los adulterios. Hijo mío, no consultes a los agoreros, puesto que conducen a la idolatría. Hijo mío, no seas mentiroso, porque la mentira lleva al robo; ni seas avaro, ni ames la vanagloria, porque todas estas pasiones incitan al robo. Hijo mío, no murmures, porque la murmuración lleva a la blasfemia; ni seas altanero ni malévolo, porque de ambos pecados nacen las blasfemias. Sé humilde, porque los humildes heredarán la tierra. Sé magnánimo y misericordioso, sin malicia, pacífico y bueno, poniendo en práctica las enseñanzas que has recibido. No te enorgullezcas, ni dejes que la presunción se apodere de tu alma. No te acompañes con los orgullosos, sinó con los justos y los humildes. Acepta con gratitud las pruebas que sobrevinieren, recordando que nada nos sucede sin la voluntad de Dios.
IV. Hijo mío, acuérdate de día y de noche, del que te anuncia la palabra de Dios; hónrale como al Señor, puesto que donde se anuncia la palabra, allí está el Señor. Busca constantemente la compañía de los santos, para que seas reconfortado con sus consejos. Evita fomentar las disenciones, y procura la paz entre los adversarios. Juzga con justicia, y cuando reprendas a tus hermanos a causa de sus faltas, no hagas diferencias entre personas. No tengas respecto de si Dios cumplirá o no sus promesas. Ni tiendas la mano para recibir, ni la tengas cerrada cuando se trate de dar. Si posees algunos bienes como fruto de tu trabajo, no pagarás el rescate de tus pecados.No estés indeciso cuando se trate de dar, ni regañes al dar algo, porque conoces al dispensador de la recompensa. No vuelvas la espalda al indigente; reparte lo que tienes con tu hermano, y no digas que lo tuyo te pertenece, poque si las cosas inmortales os son comunes, ¿con cuánta mayor razón deberá serlo lo perecedero? No dejes de la mano la educación de tu hijo o de tu hija: desde su infancia enséñales el temor de Dios. A tu esclavo, ni a tu criada mandes con aspereza, puesto que confían en el mismo Dios, para que no pierdan el temor del Señor, que está por encima del amo y del esclavo, porque en su llamamiento no hace diferencia en las personas, sinó viene sobre aquellos que el Espíritu ha preparado. En cuanto a vosotros, esclavos, someteos a vuestros amos con temor y humildad, como si fueran la imagen de Dios. Aborrecerás toda clase de hipocresía y todo lo que desagrade al Señor. No descuides los preceptos del Señor, y guarda cuanto has recibido, sin añadir ni quitar. Confesarás tus faltas a la iglesia y te guardarás de ir a la oración con mala conciencia. Tal es el camino de la vida.
V. He aquí el camino que conduce a la muerte: ante todo has de saber que es un camino malo, que está lleno de maldiciones. Su término es el asesinato, los adulterios, la codicia, la fornicación, el robo, la idolatría, la práctica de la magia y de la brujería. El rapto, el falso testimonio, la hipocresía, la doblez, el fraude; la arrogancia, la maldad, la desvergüenza; la concupiscencia, el lenguaje obsceno, la envidia, la presunción, el orgullo, la fanfarronería. Esta es la senda en la que andan los que persiguen a los buenos; los enemigos de la verdad, los amadores de la mentira, los que desconocen la recompensa de la justicia; los que no se apegan al bien, ni al justo juicio; los que se desvelan por hacer el mal y no el bien; los vanidosos, aquellos que están muy alejados de la suavidad y de la paciencia; que buscan retribución a sus actos, que no tienen piedad del pobre, ni compasión del que está trabajando y cargado, quie ni siquiera tienen conocimiento de su Creador. Los asesinos de niños, los corruptores de la obra de Dios, que desvían al pobre, oprimen al afligido; que son los defensores del rico y los jueces inicuos del pobre; en una palabra, son hombres capaces de toda maldad. Hijos míos, alejaos de los tales.
VI. Ten cuidado que nadie pueda alejarte del camino de la doctrina, porque tales enseñanzas no serían agradables a Dios. Si pudieses llevar todo el yugo del Señor, serás perfecto; sinó has lo que pudieres. Debes abstenerte, sobre todo, de carnes sacrificadas a los ídolos, que es el culto ofrecido a dioses muertos.
SEGUNDA PARTE
De la Liturgia y de la Disciplina
VII. En cuanto al bautismo, he aquí como hay que administrarle: Después de haber enseñado los anteriores preceptos, bautizad en el agua viva, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Si no pudiere ser en el agua viva, puedes utilizar otra; si no pudieres hacerlo con agua fría, puedes servirte de agua caliente; si no tuvieres a mano ni una ni otra, echa tres veces agua sobre la cabeza, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, debe procurarse que el que lo administra, el que va a ser bautizado, y otras personas, si pudiere ser, ayunen. Al neófito, le harás ayudar uno o dos días antes.
VIII. Es preciso que vuestros ayunos no sean parecidos a los de los hipócritas,puesto que ellos ayunan el segundo y quinto día de cada semana. En cambio vosotros ayunaréis el día cuatro y la víspera del sábado. No hagáis tampoco oración como los hipócritas, sinó como el Señor lo ha mandado en su Evangelio. Vosotros oraréis así:
«Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; danos hoy nuestro pan cotidiano; perdónanos nuestra deuda como nosotros perdonamos a nuestros deudores, no nos induzcas en tentación, sinó libranos del mal, porque tuyo es el poder y la gloria por todos los siglos.»
Orad así tres veces al día.
IX. En lo concerniente a la eucaristía, dad gracias de esta manera. Al tomar la copa, decid:
«Te damos gracias, oh Padre nuestro, por la santa viña de David, tu siervo, que nos ha dado a conocer por Jesús, tu servidor. A tí sea la gloria por los siglos de los siglos.»
Y después del partimiento del pan, decid:
«¡Padre nuestro! Te damos gracias por la vida y por el conocimiento que nos has revelado por tu siervo, Jesús. ¡A Tí sea la gloria por los siglos de los siglos! De la misma manera que este pan que partimos, estaba esparcido por las altas colinas, y ha sido juntado, te suplicamos, que de todas las extremidades de la tierra, reunas a ti Iglesia en tu reino, porque te pertenece la gloria y el poder (que ejerces) por Jesucristo, en los siglos de los siglos.»
Que nadie coma ni bebe de esta eucaristía, sin haber sido antes bautizado en el nombre del Señor; puesto que el mismo dice sobre el particular: «No déis lo santo a los perros.»
X. Cuando estéis saciados (de la ágapa), dad gracias de la menera siguiente:
«¡Padre santo! Te damos gracias por Tu santo nombre que nos has hecho habitar en nuestros corazones, y por el conocimiento, la fe y la inmortalidad que nos has revelado por Jesucristo, tu servidor. A ti sea la gloria por los siglos de los siglos. ¡Dueño Todopoderoso! que a causa de Tu nombre has creado todo cuanto existe, y que dejas gozar a los hombres del alimento y la bebida, para que te den gracias por ello. A nosotros, por medio de tu servidor, nos has hecho la gracia de un alimento y de una bebida espirituales y de la vida eterna. Ante todo, te damos gracias por tu poder. A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos. ¡Señor! Acuérdate de tu iglesia, para librarla de todo mal y para completarla en tu amor. ¡Reúnela de los cuatro vientos del cielo, porque ha sido santificada para el reino que le has preparado; porque a Ti solo pertenece el poder y la gloria por los siglos de los siglos!»
¡Ya que este mundo pasa, te pedimos que tu gracia venga sobre nosotros! ¡Hosanna al hijo de David! El que sea santificado, que se acerque, sinó que haga penitencia. Maran atha ¡Amén! Permitid que los profetas den las gracias libremente.
XI. Si alguien viniese de fuera para enseñaros todo esto, recibidle. Pero si resultare ser un doctor extraviado, que os dé otras enseñanzas para destruir vuestra fe, no le oigáis. Si por el contrario, se propusiese haceros regresar en la senda de la justicia y del conocimiento del Señor, recibidle como recibiríais al Señor. Ved ahí como según los preceptos del Evangelio debéis portaros con los apóstoles y profetas. Recibid en nombre del Señor alos apóstoles que os visitaren, en tanto permanecieren un día o dos entre vosotros: el que se quedare durante tres días, es un falso profeta. Al salir el apóstol, debéis proveerle de pan para que pueda ir a la ciudad donde se dirija: si pide dinero, es un falso profeta. Al profeta que hablare por el espíritu, no le juzgaréis, ni examinaréis; porque todo pecado será perdonado, menos éste. Todos los que hablan por el espíritu; no son profetas, solo lo son, los que siguen el ejemplo del Señor. Por su conducta, podéis distinguir al verdadero y al falso profeta. El profeta, que hablando por el espíritu, ordenare la mesa y comiere de ella, es un falso profeta. El profeta que enseñare la verdad, pero no hiciere lo que enseña, es un falso profeta. El profeta que fuere probado ser verdadero, y ejercita su cuerpo para el misterio terrestre de la Iglesia, y que no obligare a otros a practicar su ascetismo, no le juzguéis, porque Dios es su juez: lo mismo hicieron los antiguos profetas. Si alguien, hablando por el espíritu, os pidiere dinero u otra cosa, no le hagáis caso; pero si aconseja se dé a los pobres, no le juzguéis.
XII. A todo el que fuere a vosotros en nombre del Señor, recibidle, y probadle después para conocerle, puesto que debéis tener suficiente criterio para conocer a los que son de la derecha y los que pertenecen a la izquierda. Si el que viniere a vosotros, fuere un pobre viajero, socorredle cuanto podáis; pero no debe quedarse en vuestra casa más de dos o tres días. Si quisiere permanecer entre vosotros como artista, que trabaje para comer; si no tuviese oficio ninguno, procurad según vuestra prudencia a que no quede entre vosotros ningún cristiano ocioso. Si no quisiere hacer esto, es un negociante del cristianismo, del cual os alejaréis.
XIII. El verdadero profeta, que quisiere fijar su residencia entre vosotros, es digno del sustento; porque un doctor verdadero, es también un artista, y por tanto digno de su alimento. Tomarás tus primicias de la era y el lagar, de los bueyes y de las cabras y se las darás a los profetas, porque ellos son vuestros grandes sacerdotes. Al preparar una hornada de pan, toma las primicias, y dalas según el precepto. Lo mismo harás al empezar una vasija de vino o de aceite, cuyas primicias destinarás a los profetas. En lo concerniente a tu dinero, tus bienes y tus vestidos, señala tú mismo las primucias y haz según el precepto.
XIV. Cuando os reuniéreis en el domingo del Señor, partid el pan, y para que el sacrificio sea puro, dad gracias después de haber confesado vuestros pecados. El que de entre vosotros estuviere enemistado con su amigo, que se aleje de la asamblea hasta que se haya reconciliado con él, a fin de no profanar vuestro sacrificio. He aquí las propias palabras del Señor: «En todo tiempo y lugar me traeréis una víctima pura, porque soy el gran Rey, dice el Señor, y entre los pueblos paganos, mi nombre es admirable.»
XV. Para el cargo de obispos y diáconos del Señor, eligiréis a hombres humildes, desinteresados, veraces y probados, porque también hacen el oficio de profetas y doctores. No les menospreciéis, puesto que son vuestros dignatarios, juntamente con vuestros profetas y doctores. Amonestaos unos a otros, según los preceptos del Evangelio, en paz y no con ira. Que nadie hable al que pecare contra su prójimo, y no se le tenga ninguna consideración entre vosotros, hasta que se arrepienta. Haced vuestras oraciones, vuestras limosnas y todo cuanto hiciéreis, según los preceptos dados en el Evangelio de nuestro Señor.
XVI. Velad por vuestra vida; procurando que estén ceñidos vuestros lomos y vuestras lámparas encendidas, y estad dispuestos, porque no sabéis la hora en que vendrá el Señor. Reuníos a menudo para buscar lo que convenga a vuestras almas, porque de nada os servirá el tiempo que habéis profesado la fe, si no fuéreis hallados perfectos el último día. Porque en los últimos tiempos abundarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se transformarán en lobos, y el amor se cambiará en odio. Habiendo aumentado la iniquidad, crecerá el odio de unos contra otros, se perseguirán mutuamente y se entregarán unos a otros. Entonces es cuando el Seductor del mundo hará su aparición y titulándose el Hijo de Dios, hará señales y prodigios; la tierra le será entregada y cometerá tales maldades como no han sido vistas desde el principio. Los humanos serán sometidos a la prueba del fuego; muchos perecerán escandalizados; pero los que perseverarán en la fe, serán salvos de esta maldición. Entonces aparecerán las señales de la verdad. Primeramente será desplegada la señal en el cielo, después la de la trompeta, y en tercer lugar la resurrección de los muertos, según se ha dicho: «El Señor vendrá con todos sus santos» ¡Entonces el mundo verá al Señor viniendo en las nubes del cielo!
Fuente: Historia de la Iglesia Primitiva, por E. Backhouse y C. Tylor. Editorial CLIE
miércoles, 7 de marzo de 2007
PERDON
Dice al respecto del perdón:
La energía del odio no te lleva a ningún sitio; pero la energía del perdón, que se manifiesta a través del amor, conseguirá transformar positivamente tu vida.
CARIDAD (2)
Lo que define un alma caritativa no es lo que dice sino lo que hace. Una de las virtudes de los buenos hombres a diferencia del sacerdocio es que viven en caridad en vez de vivir de la caridad. Esta forma de pensamiento, este renacer espiritual se consolidó a medida que el hombre salía de la oscura Edad Media.
Para un cristiano la máxima expresión de amor a Dios es cumplir el segundo mandato de cristo. Amar al prójimo como a uno mismo va más allá de lo racionalmente humano. De hay su carácter divino. Algunos pensaran que la caridad de un ateo es tan buena como la de un cristiano. Y tiene razón. No importa lo que pensemos, uno es lo que es y no lo que dice ser. Tú puedes decir que eres ateo y yo que soy creyente. Quizás Dios no existe. Quizás no conocemos la esencia de Dios. Quizás la idea que tenemos de lo que no es en realidad sea. Sea como fuere las personas que niegan la existencia del espíritu “de algo más” en realidad son una minoría por lo que el ateismo es en realidad una propuesta teórica, mas que un humanismo incipiente y en caso de serlo lo es desde los orígenes del mismo conocimiento humano.
Hay un espíritu que nos impulsa hacia las buenas obras en caridad, a la humanidad entera, todo ser humano es llamado a practicar buenas obras. No solo los creyentes sino todos. Pese a las maldades que vemos a diario también vemos que cada día millones de hombres se entregan literalmente a las buenas obras y que estos son más que los que practican el mal. Y ese espíritu no es otro sino el mismo que se nos prometió para consolación y nos impulsa hacia Jesús como modelo de buen hombre. De cómo ser un hijo de Dios. Sin una vida entregada por completo a alimentar nuestro espíritu con caridad difícilmente se puede entender hasta que punto es necesario desprendernos de nuestra carnal humanidad para aspirar a un mundo donde lo mejor, lo demás valía, este al servicio de lo peor, de los necesitados. Hablamos de un espíritu que nos constriñe el corazón cuando la pobreza y la necesidad pasan a nuestro lado y nos obliga a pararnos.
La lógica humana, aunque ahora parezca mentira relacionarla con la lógica o el sentido común siempre ha sido la misma “la ley del más fuerte”. Donde hay vencedores y vencidos, los dominadores y los oprimidos. Y así en todas las relaciones humanas existe un intercambio de bienes de unos a otros. Pero el más fuerte se lleva la mejor parte. Con el pasar de los tiempos este pensamiento ha ido evolucionando. Esta antiquísima lógica humana es hoy día considerada como la precursora de la llamada Biblia satánica la que ya en sus primeros versículos deja bien patente que en el mundo existen los señores y los siervos. Que los hombres en esencia somos diferentes y por lo tanto tenemos diferentes necesidades. El fuerte tiene derecho sobre el débil. Se tú mas fuerte que yo y te respetaré. Ni que decir tiene que para ellos los hombres caritativos son unos necios, porque con la tontería de poner la otra mejilla morimos y entonces perdemos. El que entrega su mayor tesoro es un necio y perder la vida es una necedad. Como vemos un pensamiento acorde a lo primitivo de los instintos aunque real como la vida misma.
Así que la mayoría de la gente, los “débiles”, los mansos, los pacificadores, los pobres, los que tenemos necesidad y lo reconocemos nos conformamos con no hacer daño al prójimo como formula razonablemente humana de comportamiento amoroso entre casi iguales y digo casi iguales aunque suene raro porque aunque sabemos que todos somos iguales en el fondo todos hacemos discriminación negativa nos guste o no reconocerlo y la demostración de esta pauta de comportamiento neurótico la encontramos en lo más profundo de nuestros sentimientos. “Todos somos iguales, justicia para todos” son eslóganes en los que la mayoría de nosotros esta de acuerdo pero al no ponerlo en practica es cuando creamos ese comportamiento neurótico. De amaras a tu prójimo como a ti mismo. Acto este entre iguales, ya que consideras al prójimo como a ti mismo, pasamos a no hacer daño, para no hacer daño no necesito considerarte igual a mi. Donde es mi voluntad la que perdona o tiene misericordia del otro. La diferencia entre no hacer daño y amar es clara aunque se difumina en medio del pensamiento humano.
Lo racionalmente humano nos habla de beneficios mutuos en la no agresión, tu me ayudas a mi y yo te ayudo a ti. Tu no me ayudas pues yo a ti tampoco. Yo te doy que ya sabrás porqué. El ya famoso banco de favores, que tan bien nos describe Paulo Coelho en su libro El Zahir. Entendemos que ese amor es suficiente para vivir pero no para convivir. El amor de Cristo es como el amor materno, es incondicional, no hay intercambio, siempre da. El amor cristiana va más allá de lo tangible. Si redujéramos el segundo mandamiento a su mínima expresión esta sería caridad. El cuerpo de cristo camina en caridad porque cristo la cabeza camina en caridad. Si el resultado de nuestros actos no es caridad es simplemente porque no somos parte del cuerpo de cristo. La Madre Teresa lo simplifica de esta forma: “Hay algo que es muy urgente: recordarnos que Jesús nos ha mandado que nos amemos los unos a los otros.”
Puede parecer una vez mas una exageración decir que esto es el todo del cristiano, pero veamos lo que al respecto pensaba Gandhi: “Se sentía fascinado al oír hablar de Cristo. Fueron los cristianos quienes le decepcionaron.” Por su falta de compromiso con su Mesías y el evangelio que dicen defender y seguir.
El mayor avivamiento ocurrido en el cristianismo después de Pentecostés, donde lenguas de fuego descienden sobre los discípulos de Cristo y pasan a convertirse en Apóstoles por obra del bautismo del Espíritu Santo, fue la reforma conducida por Lutero. Una reforma como veremos mas adelante inspirada en caridad y hacia la caridad. Pero, ¿sabemos que fue lo que movió a revelarse a M. Lutero contra la santa madre iglesia católica apostólica y romana? La tesis estaba centrada en la venta de indulgencias por parte del sacerdocio, pero estaba fundada en que ese proceder fomentaba el pecado en su dual lucha con la caridad. Y además advertía al Papa sobre todo ello, para Lutero era inconcebible imaginar que el Papa estaba al corriente de cómo se comportaban los clérigos.
La protesta de Lutero iba más allá de las indulgencias. Cuestionó si los clérigos estaban pastoreando a sus rebaños o vendiéndoles el cielo. De que no se enseñaba a la comunidad cristiana a vivir en caridad, en vez de ello se estaban utilizando los pulpitos como plataformas para la venta de indulgencias.
Vendiendo indulgencias papales se puso precio a los pecados. Las llaves del cielo estaban en manos de mercenarios, lo expresaríamos hoy día. La entrada al cielo tiene precio, poniendo en peligro el gran milagro de una vida entregada a la caridad, a ser buena persona. Los valores cristianos pasan aun segundo término, todo ello no es necesario si dispones de dinero y pagas. Eso es lo que condenaba abiertamente Lutero.
Su causa finalmente desembocó en la escisión de la iglesia en Europa y su reinado terrenal imperial sobre ella.
La llama de la reforma finalmente ardería y esta vez el Papa León X no pudo apagarla. Llego el momento y la reforma surgió en el centro de Europa. Cuatrocientos años de historia nos separan en la actualidad entre católicos y protestantes. Para los Católicos los protestantes eran de por si mala gente, incluso durante décadas existían controles y se los vigilaba en los países católicos. El avivamiento mas cercano a la Península Ibérica ocurrido es de mediados de la edad media, de los cátaros solo cenizas nos queda. Los cátaros y su llama fueron extinguidos. El espíritu por el contrario sigue ahí. El mismo que impulsó a Lutero a no conformarse. El de querer tener unos sacerdotes que caminen en caridad y administren sabiamente a la congregación. Lutero puso su vida en el empeño. Cierto es que en la disposición final de las piezas que intervendrían en la partida que se iba a dirimir, Lutero obtendría iglesias limpias de clérigos movidos por la codicia. A cambio la historia nos introduce en la peor de las desdichas. Una vez más Caín y Abel. Pero esta vez la iglesia católica, el Papa debería doblegar su voluntad ante el ímpetu de Lutero. Lo que no sabia Lutero es como se iba a cristalizar esa victoria. Las calles inundadas de gentío matando, primero clérigos, después quemando iglesias, y finalmente persiguiendo posibles católicos. Y claro esta una vez muertos sus bienes y pertenencias pasaron al estado. Eso se llama botín de guerra. La codicia no atiende a razones.
Al igual que hoy día hablamos de los luteranos, podríamos estar hablando de los canarienses si estos hubieran obtenido el favor del Rey de Francia en vez de que se aliara con el Vaticano para derrotar a la prospera Carcasona. Cosa que si paso con Lutero, en la figura del Príncipe Federico de Sajonia quien se alineo con la causa de Lutero, eso sí el momento histórico permitió tomar esta decisión ya que la fuerza del vaticano estaba en decadencia en la época de Lutero.
El paralelismo entre el movimiento cátaro y el luterano es evidente:
• No estaban de acuerdo con el proceder de los clérigos de la época.
• Se negaban a rendir tributos, respecto a los clérigos cuestionaban su autoridad espiritual pues ya en el siglo doce la caridad no era el tradicional proceder de los sacerdotes de la iglesia católica.
• Todo feudo debía pagar para estar bajo el protectorado de la iglesia. Si no pagabas eras hereje y el Papa podía enviar a todos los reyes Cristianos en tu contra para rescatar ese feudo para la gloria de la cristiandad.
Como ya hemos resaltado las deferencias entre las dos épocas que permitieron la reforma y no el catarismo son varias. No podemos aquí abarcar su estudio pero obviamente existieron. El Rey de Francia sacrifico a los cátaros y su posible reforma fue arrasada por la inquisición.
A diferencia de los cataros aquí si que tenemos escritos fidedignos, de cuales eran las diferencias entre Lutero y los menesteres de la iglesia. ¡Donde esta la caridad! insiste una y otra vez Lutero en sus tesis. Para Lutero la caridad es la semilla que dará fruto en nuestra vida, es el fundamento de la vida espiritual, y todo debe supeditarse a ella. Es el fundamento a partir del cual toda la edificación dependerá. Sin ella no hay nada más.
Este pensamiento es tan cierto como universal. Podemos encontrarla en diferentes formas y contextos, pero su esencia no varía. La busqueda de la verdad de Gandhi, el movimiento de no violencia que encaminó están fundados en la caridad o dicho de otra manera en el amor universal. Donde la no violencia es el camino por el que debe caminar aquel que busca la verdad (dios). Para Gandhi el voto a la verdad y a la no violencia era lo que la caridad para los cristianos; veamos: “Una vez alcanzada la independencia política de la India, Gandhi deslumbró que su fracaso político se debía a que sus seguidores no habían alcanzado la unidad interior que el había alcanzado. La presunta espiritualidad de las masas era puro espejismo: Se considero la no violencia (ahimsa) y el voto a la verdad (satyagraha) que orientaron la vida de Gandhi como un recurso político para conquistar la unidad y la libertad, mientras que el lo asumía como una conquista espiritual preliminar, un primer paso hacia un estado superior de conciencia.”
No se puede ir mas allá si preliminarmente no somos lo que decimos ser.
Dejemos a Gandhi y su causa y volvamos a Lutero y las tesis.
En ellas Lutero le cuerda al Papa León X su estado de gracia especial a partir de 1Corintios 12. Donde recuerda que el Papa dispone de mayores gracias, a saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc. Que el resto de mortales porque su autoridad a sido establecida por Dios.
Esta es la única mención a las sagradas escrituras que Lutero hace en sus tesis. Así que veamos brevemente que dice este pasaje.
“Los dones son una gracia de Dios y son distribuidos diversos dones a diversas personas y para provecho de todos. ¿Para que la diversificación de dones? ¿Acaso no seria mejor reunirlos todos en una sola persona al estilo pontificado? –Porque el cuerpo esta compuesto por diferentes miembros, los miembros han de tener diferentes características o dones. Pero todos somos un mismo cuerpo y todos somos necesarios. Que nadie diga –No tengo necesidad de vosotros. Todos debemos cuidarnos los unos de los otros por causa de que si un miembro del cuerpo padece, todos los miembros a una se duelen. Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte. Pero todos estos dones son repartidos por el Espíritu Santo que reparte tal como le parece bien a cada uno particularmente.”
De donde vienen entonces las gracias especiales papales. De la Biblia no. Lo que si sabemos es: Si tienes los mejores dones de Dios, incluso siendo un siervo de la iglesia, incluso si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo caridad, nada soy . Ya podemos ser “el Papa de roma” (frase echa) que si no tenemos caridad, nada somos, de nada nos sirve.
Estos párrafos de 1corintios es el mayor tesoro de Cristo legado a los hombres. Es la revelación de la caridad misma. De cómo camina el cuerpo de Cristo. Si alguien quisiera saber lo que Lutero defendía no hace falta más que una página de la Biblia desde 1corintios 11:17 hasta el 13:13.
Otra ilustrada en la materia nos recuerda:
En el mundo actual se abusa mucho de la palabra amor, empleándola para referirse a un sentimiento egoísta, a un amor que es un fin en sí mismo. (cita. Madre Teresa de Calcuta)
Para estas gentes el poder de la Iglesia esta en el amor y no en su estructura.
Veamos ahora que dice el pensador y teólogo Hans Küng
La iglesia según Küng sobrevivió durante sus 3oo primeros años basándose en estos principios:
¿Cómo pudo la iglesia cristiana mantenerse contra todo pronóstico en el mundo de la Antigüedad hasta llegar finalmente a establecerse? No hay una sola explicación para ello, y muchos son los factores que intervinieron:
* La organización unitaria de la iglesia, de sólidas raíces, y las múltiples formas de ayuda caritativa dirigida a los pobres y los desamparados.
* El monoteísmo cristiano se impuso como una postura progresiva e ilustrada, en contraste con el politeísmo y su abundancia de mitos.
* Una ética elevada que, demostrada por ascetas y mártires hasta el punto de entregar sus vidas, se probó superior a la moralidad pagana.
* Su capacidad de ofrecer respuestas sencillas a problemas como la culpa y la expiación de los pecados, la muerte y la inmortalidad.
* Y, complementariamente a todo esto, una amplia asimilación de la sociedad helenística-romana.
Nos volvemos a encontrar con los mismos fundamentos eternos:
Formas de ayuda caritativa dirigida a los necesitados y la ética cristiana por encima de la moral pagana. La ética cristiana esta fundamentada en la caridad que por supuesto esta por encima de cualquier moral.
Así vemos como durante 300 años la iglesia sobrevivió a base de fe, esperanza y caridad y transmitiendo esos valores allí donde se encontraran, siendo de bendición para sus conciudadanos pese a decir pertenecer a otro Reino.
• Si ha alguien le interesa leer las tesis de Lutero están colgadas en Internet y son de libre y fácil acceso. No lleva mas de quince minutos leerlas.
Solo basta con poner en un buscador las palabras clave “tesis” “lutero” y tendremos acceso ellas.
• De hans kung leer la iglesia catolica e imperial.
jueves, 1 de marzo de 2007
MAGO
BLASFEMIA
Un día estaba conversando con un compañero de trabajo de esos que blasfeman constantemente y me dijo:
-¿lo que encontraré después de la muerte es algo con lo que cada vez me enfrento con mayor temor. No se si Dios existe, no se con que nos encontraremos cuando toda esta mierda se acabe.
-Con Dios nos encontraremos delante todos un día u otro aunque en tu caso quizás veas lo primero una pala y un montón de estiércol.
-¿Una pala? (me interrumpió)
-Si, una pala para recoger lo que has estado amontonando y no te permite ver lo que hay debajo. Lo que te será más difícil una vez hayas recogido la mierda será encontrar una cuchara.
-¡Una cuchara! No me jodas, puestos a escoger prefiero la pala. (Dijo mientras su cara decía “tío no entiendo nada de lo que me dices”)
-Si hombre, una cuchara para poder devolver a tu boca las blasfemias que has cagado. Y es que amigo mío la mierda se caga en el inodoro sino tarde o temprano te la acabas encontrando.
PESEBRE
¿De donde viene esta iconografía? es algo que desconozco.
Lo que si sabemos es que el buey es el símbolo del dios Zeus y el burro el del titán Cronos.
Juntos representan el año, el verano y el invierno.
Hay estan las dos fuerzas del pensamiento griego custodiando humilde y mansamente al recien nacido.
Cronos el más joven de la primera generación de titanes descendientes divinos de Gea, la Tierra, y Urano el cielo.
Crono derroto a su padre, Urano, hasta que fue derrotado por su propio hijo, Zeus.
Crono fue venerado como una deidad de la cosecha, supervisor de cultivos, de la naturaleza, la agricultura y la progresion del tiempo en
relación con los humanos en general. Muchas de sus representaciones son con una hoz, que usaba para segar la cosecha
y que también uso para castrar a su padre, Urano por orden de su madre Gea. Por su parte Zeus es hijo de Cronos
y la títanide Rea, que significa flujo menstrual o facilidad en el parto, hija de Urano y Gea, hermana y esposa de Cronos, y por lo tanto madre de Zeus
lider de los dioses del olimpo, governante del monte olimpo y dios del cielo y el trueno.
JESUS
En los paises de tradición protestante esta prohibido poner a un recien nacido el nombre Jesús.
Por cierto Jesús significa: Salvación de yhavé"
Otra curiosidad es que el nombre de Emmanuel es un nombre masculino, siendo la forma latina de Jesús;
salvación de yhavé. En una de sus variantes Hebreas podemos relacionarla con el significado de:
"Mi Padre es Dios."
FABRICA
Pero nuestro infierno de dolor físico y fuego eterno es judio.
"El pensamiento helenístico concibe el infierno como un lugar sin sentido.
Esta falta de sentido era para los griegos la idea del infierno.
No se lo que dirian si fuesen a una fábrica de hoy y mirasen a su alrrededor.
Decenas de hombres repitiendo dia tras dia el mismo trabajo sin ver finalmente probecho creativo en ello.
¿No les recordaría este trabajo a los suplicios del Hades?" (Michael Köhlmeier).
cursiva añadido por mi.
martes, 27 de febrero de 2007
IDEA
EDAD
A lo que respondí:
Al empezar el día no existe mucha diferencia entre lo que hace un joven o alguien mas maduro, mas bien las diferencias empiezan a hacerse evidentes a medida que transcurre el día y llegan a su clímax al llegar la noche; para el maduro el paso del tiempo hace que cada vez se sienta mas echo polvo, mientras los jóvenes, a medida que avanza la noche van echando polvos.
DISCIPLINA
“Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedecemos mucho mejor al padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, ara que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”
Hebreos 12:7-11.
Dentista
lucifer
El termino proviene de la mitología romana y cristiana. Del latín lux(luz)+fero(llevar) es decir portador de la luz.
Su equivalente griego es Fósforo o Eósforo,el pordador de la aurora.
Como recordatorio de este pasado nos queda la stella matutina (el lucero del alba). Lucifer ya era identificado por la tradicion testamentaria
con la estrella caida y, por añadidura, con un ángel según el antiguo mito del angel caido
El portador de la luz. Donde la luz equivale a juego.
Para dominar el fuego hay que tener conocimiento. El portador de la luz es quien nos adentra en el conocimiento.
Según la iglesia católica, Lucifer (luz bella) y Grabriel (fuerza de Dios) fueron los primeros Arcángeles.
Lucifer era el angel más hermoso en el cielo, la cantidad de dones recibidos, belleza y poder, lo volvio a la soberbia.
Al agradar a Dios el ser humano mas que a los angeles lleno su corazón de resentimiento y nos consideró como una raza impura,
indigna de ser creados superiores a él.
Al revelarle a los arcángeles Dios sus planes de convertirse en humano para salvar a los hombres,
y de volver a una mujer la reina de los ángeles, Lucifer se corrompio y se reveló arrastrando consigo un tercio de los angeles.
"No te serviremos" fue la consigna de loa reveldes.
Lucifer y sus secuaces fueron expulsados del cielo.
Esta caída está poeticamente expresado en apocalipsis 12.
Satanás es un dragón y los angeles las estrellas, junto con su intento de disuadir a la virgen María de ser madre de Dios.
Según los mitos hebreos no biblicos (relatos no recoguidos por el canon testamentario),
Lucifer o Luzbel era un querubin que se rebeló contra Dios y fue expulsado del cielo por el Arcangel Miguel como castigo.
Para los judios Lucifer y satanas eran dos entidades separadas, el cristianismo fundió los dos conceptos para identificarlos con el Diablo.
cementerio
jueves, 15 de febrero de 2007
lunes, 12 de febrero de 2007
EL MEDICO
16Cuando los maestros de la ley, que eran fariseos, vieron con quién comía, les preguntaron a sus discípulos: --¿Y éste come con recaudadores de impuestos y con pecadores?
17Al oírlos, Jesús les contestó: --No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos. Y yo no he venido a llamar a justos sino a pecadores.
(Marcos 2)
Una de las paradojas del cristianismo la encontramos en la esencia misma de la iglesia. ¿Para que somos iglesia? Todos sabemos que el cuerpo de Cristo esta formado por los miembros de la comunidad cristiana, y que esta toma forma cuando dos o mas de nosotros estamos reunidos. Los que una vez fuimos pecadores y ahora por la gracia de Dios hemos nacido para justicia, cuando estamos reunidos no representamos el cuerpo de Cristo sino que lo somos. Siguiendo este principio, los domingos es el día de la semana cuando mas se ejercita el cuerpo de Cristo (quizás la mente lo esté mas en otro momento. Pero eso es enteramente cosa de la cabeza). El medico esta en nuestras reuniones dominicales simplemente porque nosotros estamos. Pero después de muchos años asistiendo a reuniones dominicales cristianas solo encuentro hermanos en la fe cristiana pidiendo ser sanados por el medico. No encuentro reuniones dedicadas a sanar a pecadores. Empiezo a dudar de que el medico se halle realmente en las iglesias. Llega un momento en que debemos enfrentar nuestros actos. Mientras la iglesia se reúna en sus locales (llamados por algunos iglesia) Cristo prácticamente nunca estará fuera de esos locales. Repletas en un tiempo, de ardorosos corazones en acción de gracias por la cura recibida. Nadie quiere aquí negar la generosidad y amor de hermanos, lo contrario sería atentar contra la verdad, contra mi mismo, y contra Dios. Cristo no vino para estar entre los justos, sino entre los pecadores. Cristo no esta representado por los justos. Los justos son en cuerpo de Cristo, son como comunidad Cristo mismo. Como comunidad somos el medico y estamos para sanar a los enfermos. Además sabemos que no somos un medico “de la privada”. No somos el médico de grandes, cómodos y hermosos hospitales aunque ese puesto nos correspondería por nacimiento (Cristo Hijo de Dios). Ni tan siquiera somos un médico de la seguridad social o de urgencias. Somos mas bien ese medico sin techo fijo que va de lugar en lugar prestando servicio a quien lo necesite.
Como señores nos olvidamos de cuando éramos niños. De cuando los pequeños detalles tenían importancia. Acabamos convirtiendo al médico del espíritu en un pediatra, ese Jesús que se siente cómodo en el camino, comiendo con los enfermos, compartiendo su vida con ellos y sobretodo haciendo algo inaudito aun en nuestros días. Dando la cara por ellos. Pasa a una consulta privada abierta un par de horas a la semana, entregando una piruleta a la salida de la consulta para que al niño se le pase el disgusto y vuelva a la próxima consulta. Como hombres sociabilizados nos gusta sentirnos benefactores de lo bueno y agasajamos el éxito social, que debe ir acompañado de ostentación y poder. Nuestra naturaleza nos impide considerar a uno que vive como un mendigo, un sin techo, como alguien importante. Y no debería ser así entre nosotros. Muchos me dirán que no tengo razón. Que no es de esta manera. Que no somos un medico de la privada, Que salimos a la calle en busca de enfermos. Y yo te digo, si eso fuese verdad, cada vez que saliésemos a la calle la multitud se agolparía en nuestro rededor para ser sanados. Porque eso es lo que le pasa a Jesús ¿O no? Como dice Lluís Pardo, espectacular mentalista español y mejor persona, la respuesta esta en vuestras mentes, pensad lo que queráis.
martes, 23 de enero de 2007
Edmilson a rac1
Para escuchar la entrevista "click aqui"
FE
Para más datos ver niño.
NIÑO
Así que cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
Se dice también que en otro lugar 20 siglos después hacia siete años que no llovía. Ya nada sabían que hacer para sobrevivir, todo estaba resecado por la falta de agua. El pastor protestante de la comunidad recibe una visión de Dios: “Asta que mi pueblo no se convierta de su andar y mi adore no lloverá mas” Dijo. A lo que el pastor le contesto: “Señor, constantemente hacemos caridad y servimos para traer el reino de los cielos a la comunidad, te alabamos y adoramos en las homilías. ¿Qué mas debemos hacer para que no recibir tan duro castigo?
-Convoca a mi pueblo para que me honre en oración en la cima del montículo y Yo, tu Dios haré llover de nuevo.”
Así que el pastor armado de valor se dirigió el domingo siguiente a su congregación para comunicarles que el domingo siguiente obrarían como Dios le había revelado. Tal fue el revuelo organizado en el pueblo que al domingo siguiente y bajo un calor de 40 grados se presento a la cima de la montaña toda la comunidad, incluso mirones de otros pueblos habían llegado para ver que pasaba con las palabras de aquel loco pastor. “Sin duda el calor no le ha freído el cerebro al pobre pastor” era la comidilla de la comarca.
Bajo un sol de justicia, el pastor obligado por tal multitud agolpada en la cima estaba apunto de dar comienzo la reunión. Intentaba recordar alguna convocatoria que hubiera movilizado tanta gente y no lo conseguía por lo que estaba convencido de que todo saldría bien sino fuera por el calor y la ausencia se nubes, pero ¿Qué es eso para nuestro Dios podo poderoso? Cuando apareció un niño ante los ojos del pastor, vestido con las botas de agua y un enorme chubasquero amarillo que arrastraba por el reseco suelo levantando polvo a su paso de su padre. Al ver los ojos del pastor inmóviles fijados al fondo de la congregación algunos hombres empezaron a sentirse incómodos y empezaron a girarse discretamente. El padre que por ahí cerca andaba le increpa al niño y entre vituperios le dice: “Y además que haces vestido así” siempre nos haces quedar en ridículo con tus payasadas.
-Perdona papa, pero es que pensaba que veníamos a orar para que lloviese. Contesto el niño con los ojos fijados en la reseca tierra.
viernes, 19 de enero de 2007
Cant Espiritual -Juan Maragall-
Si el món ja és tan formós, Senyor, si es mira amb la pau vostra a dintre de l'ull nostre, què més ens podeu dar en una altra vida?
Però estic tan gelós dels ulls, i el rostre, i el cos que m'heu donat, Senyor, i el cor que s'hi mou sempre... i temo tant la mort!
Amb quins altres sentits me'l fareu veure aquest cel blau damunt de les muntanyes, i el mar immens, i el sol que pertot brilla? Deu-me en aquests sentits l'eterna pau i no voldré més cel que aquest cel blau.
Aquell que a cap moment li digué "-Atura't" sinó al mateix que li dugué la mort, jo no l'entenc, Senyor, jo, que voldria aturar a tants moments de cada dia per fe'ls eterns a dintre del meu cor!... O és que aquest "fer etern" és ja la mort? Mes llavores, la vida, què seria? Fóra, només, l'ombra del temps que passa, i la ilïlusió del lluny i del a prop, i el compte de lo molt, i el poc, i el massa, enganyador, perquè ja tot ho és tot?
Tant se val! Aquest món, sia com sia, tan divers, tan extens, tan temporal: aquesta terra, amb tot lo que s'hi cria, és ma pàtria, Senyor: i no podria ésser també una pàtria celestial? Home só i és humana ma mesura per tot quant puga creure i esperar: si ma fe i ma esperança aquí s'atura, me'n fareu una culpa més enllà? Més enllà veig el cel i les estrelles, i encara allí voldria ésser-hi hom: si heu fet les coses a mos ulls tan belles, si heu fet mos ulls i mos sentits per elles, per què aclucà'ls cercant un altre com? Si per mi com aquest no n'hi haurà cap! Ja ho sé que sou, Senyor; pro on sou, qui ho sap? Tot lo que veig se vos assembla en mi... Deixeu-me creure, doncs, que sou aquí. I quan vinga aquella hora de temença en què s'acluquin aquests ulls humans, obriu-me'n, Senyor, uns altres de més grans per contemplar la vostra faç immensa. Sia'm la mort una major naixença!
domingo, 14 de enero de 2007
ANALFABETO
Cuando le enseñaron a leer apareció el analfabeto funcional: uno que sabiendo leer no entiende lo que lee. Otro tipo de analfabeto es el analfabeto intelectual: aquel que pudiendo leer y entendiendo lo que lee no le sirve para nada.
Finalmente tenemos el tecnoanalfabeto que es aquel que sabiendo leer, entendiendo lo que lee y sabiendo aplicarlo, tiene una maquina que lo hace por él.
ABSTINENCIA
No le gustaban las celebraciones pues en ellas la gente disfrutaba de los generosos placeres de la uva fermentada (como así gustaba llamar al vino), y es que desde muy joven consagro su vida a la santidad aprendiendo a hacer pasar a su cuerpo por las más extremadas penitencias sin que en su rostro apenas se dibujase una pequeña comisura en el labio superior que delatase su estado interior penitente.
Pese a lo mucho que le costaba mezclarse entre tanto desenfreno y falta de autocontrol no permitía que ello le alejara de sus congéneres y asistía a todas las bodas a las que era invitado. “Sed luz” se repetía delante del muro de Jericó antes de ponerse en camino.
Invitado pues como estaba a una boda en Canaan decidió ir.
Sentado a la mesa de los comensales dejaba en el plato más de lo que comía y saciaba su sed, esta muy abundante aquel día pues la comida era bastante salada para un hombre acostumbrado a prescindir de dicho condimento, con abundante agua. Acabada la segunda jarra pidió a un mozo que le trajeran otra.-No es posible. Respondió el camarero. –Aquel hombre ha convertido el agua de las tinajas en el mejor vino que yo haya servido jamás. Sin duda Dios esta con él.
Nuestro Santo varón judío con gesto de desprecio se levanto de la mesa, lo último que se le oyó decir fue:-Ojala lo Crucifiquen.
miércoles, 10 de enero de 2007
CARIDAD
Los buenos hombres
Con este sobrenombre se recuerda en la historia a una comunidad de creyentes perseguida hasta su extinción por la llamada Santa Inquisición Católica Apostólica y Romana. Autoproclamados los defensores de la única y verdadera Fe, los Inquisidores acabaron con toda costumbre o tradición no doblegada a su voluntad. Poco nos ha quedado como legado de Los buenos hombres. Pese a todas las privaciones historiográficas de las que somos victimas (gracias al buen que hacer de la inquisición, destruyendo todo documento que nos revelase como eran) se los conoce con el sobrenombre de Los buenos hombres; siendo este todo el legado que tenemos de ellos. Refresquemos por un momento que significa bueno.
Que tiene bondad.
Útil para un propósito específico.
Que es correcto, valido, verdadero.
Agradable, divertido, alimentos que producen placer.
Sano, que no causa daño.
Que todavía se puede usar.
Competente
Eficiente.
Favorable.
¿Qué de malo debían tener los buenos hombres? para ser tan metódicamente perseguidos por los defensores de
Este movimiento surgió de las mas profundas contradicciones de mediados del siglo X en Occitania y eran llamados Los Cataros o Albigenses. No se sabe a ciencia cierta que creían, ya que no existen escritos de ellos mismos, siendo los que tenemos los que la iglesia que los persiguió nos ha dejado como herencia. Por supuesto de dudosa credibilidad. Parece eso cierto a todas luces de verdad que criticaron abiertamente las prácticas y la visión de la jerarquía de
La polémica sobre su integridad cristiana su fe y moral empieza por ejemplo con su nombre; El nombre Cátaro viene probablemente del griego kazarós que significa: puros. ¿Cómo habían de ser sino los buenos hombres? El origen sugerido por
Lo que los convirtió en perseguidos de
Hombres que se autodenominaban de pureza espiritual y recordada por la historia popular como Los buenos hombres.
Como vivían estos buenos hombres es algo que queda para la ficción. Como ya he mencionado no tenemos datos ciertos al respecto, pero sabemos que eran creyentes cuya medida cristiana difería de la clase dirigente de Roma. Pese a eso eran considerados buenos hombres. Sin duda su fe les debía infundir fuerza y valor en su vida diaria a sabiendas del precio que exigiría. Aun así, lo quedó de ellos no fue su coraje contra la injusticia clerical del momento sino que eran buenos hombres.
Los que decimos tomar como vida propia el ejemplo de Cristo y sus enseñanzas, aceptando por Fe la gracia del perdón de pecados. “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” (Jn 3:17). Y sigue en el 20-21: “Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son echas en Dios.” Esta es la gracia que nos libera de
La gracia de Dios se mostró al mundo en la caridad mostrada en la carne de Jesús.
La caridad/ágape/amor hacia sus congéneres se lo mereciesen o no.
Un solo Dios vivo y una palabra viva. Un Dios vivo cuyo cuerpo esta compuesto por la comunidad de creyentes. La iglesia que es el cuerpo de Jesús del cual Cristo es la cabeza. El cuerpo en si mismo no tiene voluntad sino que esta es inmaterial, la carne no tiene voluntad, al iglesia de Cristo tiene la voluntad de aquel que la sustenta es decir; la voluntad de Cristo. Así que la cabeza dirige al cuerpo, y el cuerpo vive conforme a la voluntad de la cabeza. Caminando una vida en Fe, esperanza y amor; pero el mayor de ellos es el amor. Una vida amando como cristo nos amo, porque haciéndolo mostramos la misma caridad que mostró cristo con nosotros, porque el bien que hagamos a uno es como si lo hiciéramos a la humanidad. Hacemos lo que Cristo hizo/hace porque ¿Qué otro fin tiene su cuerpo? Sabemos que debemos y podemos amar como Cristo nos amó, y que somos capaces porque esa es la voluntad que nos mueve. Ahora bien también es verdad que cada quien amará a los demás conforme al amor que ha sido capaz de aceptar de la gracia de Cristo. En la capacidad de transmitir ese amor, en común, como hermanos, en un solo cuerpo, compartiendo el pan. Ese amor que nos lleva ha deshacernos de nuestra vanidad, poniéndonos al servicio de los que necesitan tocar el amor de Dios.
Quisiera aquí hacer un inciso para testificar acerca de la palabra amor. En el contexto de “amor de Dios” este es traducido en nuestra Biblia como amor. En griego esa forma de amor es conocida como amor ágape y en latín como charitas. Entonces la caridad, a groso modo, es la puesta en acción por parte del hombre del amor de Dios.
El 25 de sep. de 2006 Benedicto XVI dijo que “La caridad es el amor de Dios que el Espíritu Santo infunde en el corazón humano y que lleva ha entregarse a su vez al mismo Dios.”
De donde la virtud del amor es la caridad, que se traduce en la práctica organizada de la presentación de auxilio a los más necesitados. Es una virtud cristiana opuesta a la envidia.
Forma parte de las llamadas tres virtudes teológicas: Fe, Esperanza, Amor. Se dice que de las tres el amor (caridad) es el mayor de ellos. El ministerio de “corazones.org” nos recuerda: Quien ha perdido la gracia sobrenatural de la caridad ha perdido el estado de gracia aunque puede que aun posea las virtudes de la fe y la esperanza.
Volviendo a Los buenos hombres, estos bien debían tener vecinos que no procesaban las mismas creencias que ellos, sino habrían sido perseguidos y ajusticiados igual que ellos. Y ahora yo, un creyente de la calle me pregunto ¿Qué considero un buen hombre?
Antes de decir que me viene a la cabeza diré antes que no me viene. No me viene a la mente un gran erudito, ni sacerdote, o líder. Me viene a la mente el buen samaritano. Para quien lo quiera leer por primera vez o releerlo: (Lucas 10:25-37, nueva versión internacional)
25En esto se presentó un experto en la ley y, para poner a prueba a Jesús, le hizo esta pregunta: --Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?
26Jesús replicó: --¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo la interpretas tú?
27Como respuesta el hombre citó: --Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente
28--Bien contestado --le dijo Jesús--. Haz eso y vivirás.
29Pero él quería justificarse, así que le preguntó a Jesús: --¿Y quién es mi prójimo?
30Jesús respondió: --Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de unos ladrones. Le quitaron la ropa, lo golpearon y se fueron, dejándolo medio muerto.
31Resulta que viajaba por el mismo camino un sacerdote quien, al verlo, se desvió y siguió de largo.
32Así también llegó a aquel lugar un levita, y al verlo, se desvió y siguió de largo.
33Pero un samaritano que iba de viaje llegó a donde estaba el hombre y, viéndolo, se compadeció de él.
34Se acercó, le curó las heridas con vino y aceite, y se las vendó. Luego lo montó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un alojamiento y lo cuidó.
35Al día siguiente, sacó dos monedas de plata y se las dio al dueño del alojamiento. 'Cuídemelo --le dijo--, y lo que gaste usted de más, se lo pagaré cuando yo vuelva.'
36¿Cuál de estos tres piensas que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
37--El que se compadeció de él --contestó el experto en la ley. --Anda entonces y haz tú lo mismo --concluyó Jesús.
Caridad. Ese es el todo del corazón que bombea la sangre que mantiene con vida el cuerpo de Cristo. Como ya hemos dicho “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” Donde perfectamente podemos traducir “Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad (no ágape, pues nuestra lengua es latina y no griega), estos tres; pero el mayor de ellos es la caridad.”
La iglesia de Cristo es aquella que vive en caridad. No porque sea el ejemplo de los apóstoles o de la vida de Jesús, sino simplemente porque así es como la revelación de Dios dejada a los hombres nos dice que ha de ser. Y este es consecuencia directa del primer mandamiento. “Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.” Fue lo que Jesús nos dejó como legado en mateo 22:37-38. En éxodo 20 encontramos lo siguiente respecto a como amar a Dios:
“2 «Yo soy el Señor tu Dios. Yo te saqué de Egipto, del país donde eras esclavo.
3 »No tengas otros dioses además de mí.
4 »No te hagas ningún ídolo, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación.
6 Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones.
7 »No pronuncies el nombre del Señor tu Dios a la ligera. Yo, el Señor, no tendré por inocente a quien se atreva a pronunciar mi nombre a la ligera.”
El resto de los mandamientos son resumidos por Jesús diciendo el segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Yo lo resumiría como caridad, el amor de Dios derramado en la vida de los hombres y para los hombres. La sabiduría popular dice así: haz el bien y no mires a quien. Definiendo así una de las cualidades de la caridad, su ceguera carnal. Haz el bien simplemente porque eso es lo que deseas hacer, no ya mi buena voluntad, sino la de aquel al cual pertenezco, aquel cuyo bien es para todo aquel que tropiece con nosotros.
La comunidad de creyentes debería ser liderada por hombres cuyo corazón este lleno de ese amor, administrando las capacidades de cada uno. Dando como resultado un beneficio, ya que el bien es beneficioso. Siendo su vida un testimonio vivo de la caridad de Dios, un ejemplo para los demás creyentes y para el mundo. Que la gente que desconozca diga: estos piensan cosas muy raras o que no entiendo pero si alguien es bueno en esta vida estos sin duda son ellos.
Entonces los llamados hoy día siervos de Dios (sacerdotes, pastores, lideres ministeriales, obispos…), no serian vistos como personas apartadas del mundo real. Donde las otras cualidades que obviamente reúne un líder como obediencia o rectitud redundarían en un mayor testimonio puestas al servicio de la caridad en vez de preocuparse de llevar un testimonio de santidad (que significa apartado para el servicio de Dios) y politacamente correcto que no afectan a la vida del común de la gente y que a la larga solo hace que engrosar el ego y la vanidad de uno mismo y por ende ya que lideres de una comunidad, también engrosa el ego y la vanidad de la comunidad a la cual pertenecen.
Donde los ancianos sean las atalayas, los que aconsejan, los vigilantes del horizonte, los que sueñan, los que guardan los ideales, y los jóvenes tengan la fuerza para conquistarlos, la visión de ponerlos por obra. Y no como suele suceder en la vida cotidiana donde los ideales son cosa de juventud y los ancianos ya se encargan de encaminarlos, destruyendo todo lo bueno de la generosa juventud.
Simplemente vivir una vida de obediencia a Dios y misericordia a los hombres antes que una vida de sacrificio.
Ya que el sacrificio es ofrecido a Dios a cambio del perdón de pecados, que son no obedecer a Dios y no tener misericordia a los hombres.
Tengamos entonces el oído atento a lo que de nosotros tienen que decir y que se resuma así:
Los buenos hombres están aquí.